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Lectura Comprensiva



Recuerdo que en mi niñez, durante la escuela teníamos, en vez de comunicación, la materia “lectura comprensiva” No recuerdo bien, pero siempre me preguntaba para qué serviría tal actividad. La clase iniciaba con una “interesante” lectura seguida de una lista de posibles palabras desconocidas. La verdad que para mis compañeros, todos guaraní hablantes, la lectura completa necesitaba de aclaración, o sea, de diccionario. En fin, así pasó el tiempo y al llegar al sexto grado, tengo entendido que obviaron esa materia, o esa clase… aún no sé como referirme a ella.
Reminiscencias. Se preguntarán a qué se debe que estoy recordando etapas de mi vida, ¿cuándo no? Otros pensarán “parece que justo a él le pasan todas las cosas casi inexplicablemente para que nos pueda contar en cada post” Pero enserio, ahora parece que tengo la respuesta a muchos interrogantes de mi niñez. Estúpido, pero así es y capaz que a muchos haya sucedido eso, obvio… ¿no?
Motivo del Post. Y ahora voy a lo importante, demasiado preámbulo ya, ¿verdad? Resulta que en estos días, estoy usando el servicio clasificado de un medio impreso. En principio, así como irónicamente ha sucedido con el anunciante en un spot televisivo, pensé que el anuncio ha sido colocado en una sección equivocada. ¿El motivo? Pues, realmente, la efectividad del anuncio es irrefutable, lamentablemente, las personas que respondían al anuncio entendían mal la solicitud.
Eché pestes y culebras –en mi interior- por la cantidad de respuestas recibidas equivocadamente, puesto que al ver y leer el anuncio, pues estaba correctamente redactado, en la sección que necesito con el contenido que necesito. Por esto me acordé de aquellos tediosos lunes en la primaria con la profesora, en la que, aparte de tener que aumentar el peso de la mochila con el diccionario, teníamos la tarea más larga del mundo, que parecía de nunca terminar. A veces nos tomaba toda la mañana, leer el texto, señalar palabras difíciles, buscar en el diccionario su explicación, entender lo que significaba y emplearlas en “creativas” oraciones para certificar lo anterior.
Analfabetos Funcionales. La niñez y juventud paraguaya están plagadas de muchos vicios. La famosa “fotocopia” primero, y después internet, ha creado alumnos copy+
paste. La tranquilidad no solo es para los alumnos, sino también para el profesor, que apenas se esfuerza en “explicar” el contenido de su materia, y he aquí el resultado “analfabestias funcionales” que no solo leen mecánicamente –en el mejor de los casos, porque en otras, siquiera pueden leer de “corrido”- sino que simplemente “no entienden lo que leen”. Y es en este recodo del camino andado que entiendo la razón del plagueo de mis profesoras de primaria, donde sufridamente tenía que hacernos comprender el verdadero valor de la mas tediosa de las clases. El intenso sufrimiento llegaba a su fin con un triunfal “por fin entendí la lectura, profesora”
Opinión. He leído en estos días que el Ministerio de Educación y Cultura se está empeñando en una campaña de alfabetización de adultos, y está bien, solo que necesitarían empezar por alfabetizar a sus profesores, quienes muchos se encuentran estancados con “el temario” que les han dado para rendir y que por cierto, lo han aprendido de memoria y que –por supuesto- ya se ha borrado de la memoria. Todo un entrevero de palabras, ¿verdad?
Para terminar. La educación de nuestros niños y jóvenes no es una broma. Hemos arrastrado per secula seculorum la ignorancia, impuesta a todos los habitantes del país gracias a los programas paupérrimos de estudios, tanto para la primaria, para la secundaria como para la terciaria y ni que decir de los siguientes niveles. Nos ha tocado una dictadura que nos sumió en la ignorancia, un ministerio de educación obsoleto, inservible y partidizado que solo responde efectivamente como botín político y no para la consecución de sus objetivos. Los planes de estudios son un verdadero bodrio y la manera de llevarlos a cabo son aun peor.
Los maestros, profesores y directores solo deben cumplir las reglas impuestas por el sistema: “que nadie se aplace” lo que significa un sistema de evaluación muy blando y endeble. ¿Consecuencias? Analfabetos funcionales, muy común en nuestro medio.
Si deseamos “cambiar” el rumbo del país, es importante que se haga una revisión profunda del sistema educativo, evitando ideologización y relatividad. Si no “nos ponemos las pilas” hoy, esperaremos por siempre. El común del pueblo lo pide a gritos; y si no son ellos, lo son sus acciones.

Sobre Juan Edgardo Lezcano

Facilitador de Talleres de Comunicación y TIC´s. Fundador de LEZCORP y Director de Editorial de Medios, Publicidad y Eventos. En twitter @edLEZ