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Bravo




Himno Nacional Paraguayo [descargar]
A lo largo de la larga historia independentista, el Paraguay ha sido bravo. No solo en los partidos de fútbol o deportes con los que se lo asocia con la famosa fase "la garra guaraní", sino en lo político, social, cultural y hasta religioso. 
Y cuando de bravura se habla, no puede ser menos la letra del símbolo máximo del país, el Himno Nacional. Escrito por un uruguayo, Francisco Acuña de Figueroa, representa el pensar y accionar de los próceres en aquella gesta independentista. Se dirige a todos los pueblos de América, se deshace de un cetro que por tres centurias -desde 1.514- ha cargado de despojos y vejámenes a nuestros pueblos... hasta que un día, con soberbia,  -jóvenes como tu o como yo- BASTA! dijeron y el cetro rompió. 
Hoy como en todos los demás países, los jóvenes son protagonistas del cambio. Se habla en pasado, presente y futuro. Siguen gestando emancipaciones -muy sufridas por cierto- cada día, ante la falta de oportunidades de trabajo, salud, educación y por sobre todo espacios para desarrollarse como personas. Hoy día, un joven a sus 25 ó 30 años, aun vive en la casa de sus padres, trabajando horas y horas para sostener la familia y poder pagar sus estudios...
Y trozada la augusta diadema, enalzaron el gorro triunfal. Aunque muchos desearían trozar la "augusta diadema", en nuestros días, los jóvenes sufren de falta de interés en lo público-político porque no encuentran en ella ninguna oportunidad de mejorar el país, menos aún de blanquear la "especie" que en ella se desenvuelve. Quizá por eso, casi el 50% de la población no vota, puesto que la mayoría es joven, o no tiene intención de hacerlo. El actual gobierno, por ejemplo, solo fue garantizado por el 37% del total de la población ya que el resto se enmarcó dentro del "ausentismo", típico en tiempos en que la clase política solo se embarra en más y más corrupción sin señal de saneamiento.
Y esta es la estrofa que nos mantiene en pie:
"Paraguayos, pública o muerte.

Nuestro brío nos dio libertad;
ni opresores, ni siervos alientan, 
donde reina unión e igualdad."
Yo creo que eso de brío nos sobra. Hasta ahora, la gente va ingeniandose para obtener el pan de cada día. Desde vendedores de ilusiones -telebingos, sorteos y demás yerbas- hasta vendedores de yuyos o caramelos en las calles. El país aún no toca fondo, pero cuando toque, es mejor no imaginarlo.
En las escuelas ya no se canta el Himno Nacional por completo, pero sí van vestidos de albirroja, vaya ironía  ¿ no? Y para terminar con este post que no tiene pie ni cabeza, esperemos que las dos ultimas líneas se hagan realidad en breve. Porque si de opresores y siervos se hablara, aun hay mucho de que hablar.

Audio e Imágen: ISEPOL

Sobre Juan Edgardo Lezcano

Facilitador de Talleres de Comunicación y TIC´s. Fundador de LEZCORP y Director de Editorial de Medios, Publicidad y Eventos. En twitter @edLEZ