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Entre lo que es y lo que pudo haber sido.



El Paraguay, situado en el corazón de América del Sur, cuenta con cerca de seis millones quinientos mil habitantes de los cuales el 43,1% corresponde a la población económicamente activa con una tasa de desempleo del 8%, lo que significa que solo el 35% del total de la población se encuentra trabajando.
Y, ¿a qué se debe este embrollo estadístico para empezar esta nota? Pues me resulta extremadamente peligrosa la falta de fuentes de trabajo en el país. Buscamos en Wikkipedia la definición de PEA (población económicamente activa) y nos dio una descripción bastante sencilla y con aclaraciones varias, entre ellas “que no se confunda con ocupación” y resalta que se divide en “empleados y desempleados”.

Cuando indicamos que el 35% de la población se encuentra trabajando, no afirmamos que éstos perciben el sueldo mínimo legal (unos 1,4 millones de guaraníes, cerca de 305 U$S). Es importante aclarar que en el país existen personas que –como dice la ONU- viven con menos de 1 U$S diario. El empleo informal es la constante y esto sin incluir a niños inclusive de 7 años de edad que realizan trabajo informal con sus padres en las calles.

Sigo sin decir nada. En fin… en estos días me ha llegado una invitación para participar en un taller para “pequeños y medianos” empresarios, también va dirigida a emprendedores. Me llamó la atención por el costo de poco más de 170 U$S, las condiciones, la pre-selección… Me llamó la atención también el programa que se desarrollaría durante este curso taller.

Pero más allá del vyrorei del temario de este taller/internado de seis días, me pareció una tomadura de pelo para los emprendedores jóvenes que trabajamos de verdad, que nos cuesta un mar salir adelante con nuestros pros y contras, limitaciones económicas… de educación, capacitación, de acceso a las tecnologías y por sobre todo mantenerlas activas.

Si bien, no desmerito la necesidad de capacitación de los pequeños empresarios y los “emprendedores” lo que no me convence es el contenido del taller que ofrece por un costo muy alto. Si se trata de un “hale” de auto ayuda tipo Paulo Cohelo, pues déjenme leer su libro, pero en este caso en particular es muy importante que los cursos se desarrollen de acuerdo a:
PRIMERO: La capacidad económica del postulante. Aquí les explico el porqué del análisis al inicio: Resulta que el paraguayo medio, solo trabaja para pagar sus gastos mínimos (agua, luz, alquiler y alimentación) ya no incluye salud o seguro y menos aún jubilación. La gran mayoría vive de lo que ingresa a sus bolsillos día tras día después de una larga jornada; y si llueve, la cosa empeora.
SEGUNDO: Las necesidades de capacitación. El programa que leí me parecía irrisorio, por poco no decía “como vivir en una burbuja”. Necesitamos herramientas prácticas y desarrollo de trabajo de acuerdo a nuestra sociedad, adecuadas a nuestras posibilidades. El “halero” más común entre todos es “la necesidad” de satisfacer nuestras necesidades como personas, no necesitamos más.
TERCERO: La disponibilidad horaria. Para un internado de seis días, el emprendedor o micro empresario paraguayo se queda sin comer –literalmente- durante la semana siguiente.

Ya sé, me dirán que el curso no es para las personas a las que vos deseas capacitar, que si no tiene que lo deje pasar, que otros si podrán y un montón de etcéteras mas. Pero si algunas organizaciones (tanto gubernamentales o no) tuvieran la sensibilidad de dirigir sus propuestas hacia las personas que realmente merecen o necesitan, este país estaría ya entre los del primer mundo.

Les expresé mis ideas a los organizadores y como broche de oro, me respondieron que el curso cuesta “3.200 R$” y que están haciendo lo posible por abaratar costos para que todos tengan la posibilidad de acceder al curso.

Irónico, no?

J.Edgardo Lezcano B. | j.lezcano@hotmail.com 

Sobre Juan Edgardo Lezcano

Facilitador de Talleres de Comunicación y TIC´s. Fundador de LEZCORP y Director de Editorial de Medios, Publicidad y Eventos. En twitter @edLEZ