TITULARES

Pequeños Gigantes



Quizá tenga siempre una mirada diferente a la sociedad y los medios de comunicación, pero esta vez... en el bus de transporte público, en una parada semafórica, pensé en los pequeños gigantes, ¿porqué? Paradójicamente los vi en otros sitios, muy diferentes al de la tv y los espectáculos de entretenimiento.
Llovía. Salía del trabajo camino a casa. Esperé un momento a que escampe y tomé un bus. Esta vez, ya no importaba si me dejaba o no cerca de mi casa, el primero que venía me bastaba, solo tenía que venir hacia el centro de la ciudad, Asunción.
Embelesado con las múltiples ideas que pasaban por mi mente, entre ellas las de despotricar contra la autoridad de turno que "degluten" los impuestos sin invertirlos en el bien común, como las calles, los desagûes, las paradas con techo y un montón de etcéteras más, sentado en uno de los asientos con la cabeza inclinada, recostada por el vidrio de la ventanilla del bus, se me acerca una niña, debiera tener apenas 8 ó 9 años, pequeñita, con un cesto mas grande que sus ilusiones de ir a la escuela, de una merienda caliente o simplemente de quedarse bajo el abrigo de su hogar sin tener que salir a trabajar a la intemperie con semejantes condiciones climáticas... "torta de miel a 2 mil señor" me ofreció gentilmente el producto de oferta del día. En un destello de sentimientos encontrados (no sabía si reirme, llorar o compadecerla) compré una de esas tortas, quizá más por que me gustaba que por ayudarla, la verdad que no se. 
A partir de allí me invadió una sensación extraña, porque acto seguido -y semáforos seguidos- continuaban subiendo niños a ofrecer productos, chipas, juguetes, caramelos, papelitos, etc etc. y en una ráfaga de "iluminación" pensé que tan diferente vida ofrece el cosmos a los niños de la misma edad. Unos están en la tv llorando sus cuitas, esperando la ayuda solidaria de un público cómodo que no sale de la casa, esperando ser estrellas en ese mundo vacío de renombre mediatico mientras otros, se forjan a fuego su día a día, dejando de lado sus derechos, sus ilusiones como niños, sus estudios, su calor de hogar para tratar de sobrevivir. 
Yo creo que los pequeños gigantes, a pesar de la desidia del gobierno, de las organizaciones no gubernamentales que lucran a sus costillas, de los medios de comunicación y de las personas que los siguen en el anonimato, no son aquellos chicos "famosos" sino éstos que dejan de lado su inocencia, se convierten en adultos y enfrentan la vida con ahínco, fuerza y decisión.
Los pequeños gigantes no están en la caja boba, con fama o talento, los pequeños gigantes están, realmente, en nuestra cotidianeidad, están... en las calles.

FOTO: Facebook

Sobre Juan Edgardo Lezcano

Facilitador de Talleres de Comunicación y TIC´s. Fundador de LEZCORP y Director de Editorial de Medios, Publicidad y Eventos. En twitter @edLEZ