TITULARES

COSAS QUE TE PUEDEN MATAR EN LA OFICINA





A - La semana tendría que tener seis días, porque el lunes no debería existir. Desde el domingo a la noche ya se empieza a insultar a esta jornada donde se trabaja con más desgano que el habitual. Lo positivo: a todo el personal le sucede lo mismo y no hay reproches por el mal humor.



B- No hay excusas para dejar los platos, tazas y demás utensilios sucios en la pileta de la cocina comunitaria, pero parece que algunos son alérgicos al agua y al detergente.



C- No se pretende que todos sean como Manu Ginóbili, pero un poco de precisión a la hora de tirar los papeles en el tacho de la basura no estaría nada mal.



D- Aquellas oficinas que permiten a los empleados escuchar música no saben en el lío en que se meten. Cumbia, rock, boleros, tango y demás ritmos musicales generan conflictos, que pueden derivar en insultos, peleas y hasta golpes de puño por la permanencia del sonido preferido.



E- En toda oficina no falta aquel compañero que nunca compra nada para comer, pero que apenas se abre un paquete de galletitas, no para hasta que se las acaba todas. También resulta insorportable aquel que come y no convida. ¡Ratas!



F- Hay gente que, sin el mínimo respeto, entra a otra oficina sin golpear la puerta. O, si la puerta esta abierta, introduce la cabeza para chusmear qué pasa adentro y, sin saludar, se va rápidamente.



G- Una situación verdaderamente desagradable es ir al baño y notar que el sujeto anterior no tiró la cadena. Si ha hecho lo primero, vaya y pase, pero lo segundo es vomitivo. Y, en el caso de las mujeres, tal vez no sea mucho pedir envolver los apósitos femeninos en papel para evitar ver una escena digna de CSI cada vez que se destapa el cesto de los papeles



H- El control remoto del aire acondicionado puede convertirse en el botín de guerra de todas las mañanas. Siempre está aquel que se muere de frío y que se pelea en forma constante con ese individuo que suda cual cerdo y no soporta el calor de las cuatro paredes de la oficina. Frío - calor -frío -calor -ad infinitum...¿El resultado?: todos enfermos.



I- Que a nadie le guste ir a trabajar no es una novedad. Si a este hecho penoso se suman valores agregados que hacen aún más irritable esta situación (que se lleva la mayor parte del día), entonces será mejor contar hasta diez para no caer en la desesperación. A modo de ejemplo, resulta exasperante el olor nauseabundo que sale de la heladera cuando alguien, por sucio o negligente, deja 'olvidados' alimentos hasta que se pudran.



J- Momento tedioso si los hay. A veces uno se pregunta cómo el hombre pudo llegar hasta el siglo XXI sin la bendita web. Y en la oficina, cuando se cae o cuelga Internet, el mal humor parece navegar en red.


Juan Lezcano | j.lezcano@hotmail.com

Sobre Juan Edgardo Lezcano

Facilitador de Talleres de Comunicación y TIC´s. Fundador de LEZCORP y Director de Editorial de Medios, Publicidad y Eventos. En twitter @edLEZ